Crónicas de un amor que ya no es un cuento o película de terror: "Memento amori"
La exhibición bipersonal de las artistas Vanessa Karin y María Abaddon que desarma los ideales románticos desde la materialidad del cuerpo. La muestra está disponible hasta el 3 de enero en Espacio Súbito, Miraflores.
La piel, el último pergamino.
El amor, esa palabra tan gastada, ha sido tradicionalmente envuelto en una neblina de romanticismo idealizado: almas gemelas, finales de cuento de hadas, una promesa de plenitud que rara vez se cumple. Pero, ¿qué pasa cuando decidimos quitarle el velo y confrontarlo en su forma más cruda, más física y, por ende, más real?
Esta es la pregunta necesaria que me deja resonando la exposición "Memento amori" (recuerda amar, en español), una muestra bipersonal de las artistas peruanas Vanessa Karin y María Abaddon, curada por Mijail Mitrovic en el recién inaugurado Espacio Súbito de Miraflores.
El cuerpo como archivo del vínculo
Lo que te susurra "Memento amori" es que ambas creadoras se atreven a desvincular el amor del mito para anclarlo en el único lugar donde existe de verdad: el cuerpo. El amor no es solo una emoción etérea; es un roce, una cicatriz, un acto de vulnerabilidad y, sí, un intenso vaivén de deseo carnal.
Vanessa Karin, desde su estética postdigital y pop, disecciona cómo se construye la "deseabilidad" en la era de la hiperimagen. Nos obliga a mirar los algoritmos y los filtros que hoy median nuestros encuentros y desencuentros. ¿Qué tan auténtico es el deseo cuando está pre-configurado por una pantalla?
María Abaddon, utiliza el textil, la instalación y la escultura blanda para explorar la disidencia corporal, la fragilidad y la violencia que inevitablemente impacta nuestros rituales afectivos. Sus obras nos recuerdan que hablar del amor es, también, hablar de la violencia cotidiana y de cómo el cuerpo resiste y encuentra afecto a pesar de ella.

foto: Vanessa Karin y María Abaddon
Una crítica a la idealización
En un circuito artístico peruano que aún impone restricciones temáticas, el hecho de que esta muestra despliegue sin censura la representación del deseo y lo carnal es un acto político. Es un llamado a la madurez emocional.
Entender a los vínculos contemporáneos basados en un manual del siglo XIX no solo es retrógrada sino, perjudicial para la salud. La densidad emocional del amor hoy exige que cuestionemos: ¿cómo se habita la fragilidad? ¿Cómo negociamos el deseo y la memoria física sin recurrir a ideales genealógicos que solo generan frustración?
"Memento amori" es una invitación a revisar nuestras maneras de amar no desde el deber ser, sino desde la experiencia palpable. A transformarnos. Pues eso es reconocer que en ese "crudo vaivén de los cuerpos" es donde, paradójicamente, emerge algo genuino del amor.
Si buscas una exposición que te desnude, incomode y, sobre todo, te haga pensar en qué significa amar y ser amado en esta era, tienes una cita urgente en Espacio Súbito. Recuerda amar, pero hazlo con los ojos bien abiertos.
La exposición "Memento amori" se presenta en Espacio Súbito (Calle Manuel de la Fuente 667, Miraflores, Lima) hasta el 3 de enero de 2026.